X No había razón para levantarse esa mañana, no una importante, según Emma. La noche había sido un infierno, su novio había terminado con ella, no llevaba su trabajo a clase completo, a pesar de haberse esforzado en medio de lágrimas, soportando lo que pudo ser y no fue. Su chico ya simplemente no la quería. Durmió una hora, de 5 a 6 am, el golpe en su puerta por parte de su madre la despertó, aunque ella no hubiese querido hacerlo más. Había estado con el mismo muchacho desde la escuela, tenían proyectos, lucharon por entrar a una universidad y resultar becados, ella soñaba con ser la creadora de los más hermosos espacios; él se iba a ganar la vida creando ilusiones en la computadora. Sus estudios empezaron a reducir las horas de encuentro y al final el chico vio rostros nuevos y actitu

