LUC Seis meses. Ha pasado medio año desde que Charly se fue. Medio año en el que cada día he intentado seguir adelante, buscando un ritmo, un propósito, algo que me devuelva la sensación de control sobre mi vida. Pero la verdad es que no puedo evitar sentirme como si estuviera caminando en círculos, como si estuviera atrapado en un sueño del que no puedo despertar. Y, aunque trato de engañarme a mí mismo, la verdad es que su ausencia sigue ahí, en cada rincón, en cada rincón vacío de mi vida. Paris no es la misma sin ella. Hoy me despierto en mi apartamento en el Marais, un lugar que siempre me pareció tan lleno de vida, lleno de historias por descubrir. Pero ahora, me siento solo entre estas paredes. La luz entra por las ventanas con una suavidad que antes me parecía tan reconfortante,

