Para mí ha sido un día largo, Julián no deja de preocuparme por cosas de las que él debe encargarse, pareciera que de las mujeres dependen las acciones de los hombres. Espero que Joel, que es buena persona y sabe hablar, pero algo torpe para mí, pueda resolver el problema de esta noche. Mis maquillistas están trabajando fuertemente para que mi estilo quedé impecable, son las cinco y cuarenta y cinco minutos, hace rato que no me he podido comunicar con Julián, así que le llamaré: —Hola amor, ¿cómo van las cosas por allá fuera? Hola Rosa, Preciosa, tranquilízate, todo marcha de lo más bien. En fondo sabía que algunas cosas no habían salido tan bien, además Julián sonaba agitado, como si hubiera algún problema por allá afuera. En primer lugar, me di cuenta que perdió el saco para esta no

