LA CARTA

1975 Palabras

LAILA Caminé hasta el silencioso pasillo donde se encontraba la sala de estudio privada de Padre. Miré los retratos de nuestros antepasados con el ceño fruncido de desaprobación que colgaban de la pared. Este lugar nunca me había parecido tan acogedor al crecer en este palacio frío y sin vida, mi propia jaula dorada con sus cuadros de valor incalculable y sus jarrones antiguos que uno se atrevería a tocar con las manos. Finalmente, llegué al fondo del pasillo. Llamé a la pesada puerta de madera mientras respiraba hondo. Necesito tener esta conversación con Patri tarde o temprano. —Adelante—, dijo la voz familiar de Cesare Flordeliza en el viejo dialecto dentro de su sala de estudio privada. Hacía tanto tiempo que no utilizaba ese dialecto. En los dos meses de mi estancia en Nueva York,

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR