Capítulo 15: Las buenas intenciones

2244 Palabras

XV No había un espacio en la humanidad de Hunter, que Mark no pretendiera recorrer con su lengua húmeda, con su cuerpo ardiendo, con sus ganas de tomarlo sin cesar. Aquel muchacho, ese que tanto ya había sufrido, estaba a merced de ese hombre alto, de cabellos oscuros, de mirada firme pero serena, ese de brazos tan fuertes y pecho tan amplio. Ese de piel pálida, que ahora se acentuaba más en su rostro esa palidez, pues estaba agotado. Aun así, no pretendía perder ni un minuto para estar con su bello y delgado muchacho. Hunter en la penumbra de la noche solo usurpada por las luces propias de la ciudad, ahogaba gemidos. Se tapaba la boca con fuerza para que no lo escucharan sus vecinos. No tendría que importar a nadie lo que él hiciera o dejara de hacer en su espacio, pero su hombre era a

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR