- ¿No tenía que desayunar con los dueños del Casino de Arabia? - Pregunta Alicia que por atrevimiento al sentarse por encima de la alfombra había colocado su cabeza por encima de la rodilla doblada de Alessandro. - Ya lo he solucionado absolutamente todo - murmura el hombre con la voz muy baja. - ¿Se siente bien? - Alicia lo miraba fijamente. - Dijiste que incluso si el fuego estuviera consumiéndome no te preocuparía. - No puedo dejarlo en el abismo de aquello que estaba haciéndole daño. - Alicia, es muy complicado de entender - Alessandro se llevó la cabeza hacia atrás, antes de que Alessandro dijera algo se escuchó un murmuró afuera y la puerta se abrió con fuerza la figura de Marcelo contemplo la escena en dónde Alicia reposa su cabeza en el cuerpo de Alessandro el viejo había

