Después de aquella comida Alicia se dirigió a su habitación, Alessandro también lo hizo, pero el hombre se sumergió en documentos y más documentos entonces la mujer había tomado la palabra de Alessandro y fue de compras de hecho tenia el resto de la tarde libre antes de abordar el crucero, no obstante no había usado la tarjeta de Alessandro, ella acostumbra a ser una chica independiente y aquello no va a cambiar. La mujer recorrió los centros Comerciales de los alrededores del Hotel, había encontrado las prendas necesarias y cuando llegó a la caja alguien más habló. - Pase los gastos de esta hermosa señorita a mi cuenta - Alicia no mostró ninguna emoción, pero ya había reconocido la voz de la persona que estaba a espaldas de ella, la cajera había dudado, pero iba a tomar la palabra del

