Durante los siguientes dos meses Emma y Adrian se compraron una hermosa casa con jardín, cómo tenían que hacer algunos cambios esperaron dos meses más para poder pasarse a su casa nueva. El vientre de Emma ya había empezado a crecer, cada vez que sentía que su bebé se movía se ponía feliz, aunque no había sido planeado estaba verdaderamente feliz con su embarazo. Adrian siempre la mimaba y cuidaba de ella, cumplía todos sus antojos y caprichos, él era el esposo perfecto, amable dulce y amoroso, Emma se sentía tan afortunada que en ocasiones se preguntaba qué había hecho para merecer tanta felicidad y le pedía a Dios que aquello durara para siempre. *** Jana tenía cuatro meses de estar viviendo con Roger, durante ese tiempo todo había sido maravilloso, ella nunca se había sentido tan

