Mientras caminaban por el pasillo para ir hasta el estacionamiento, Derek de inmediato le dijo al hombre: —¿Oiga y trajo auto? —Eh… ¡claro que si traje mi auto señor! Mely miró al pelinegro con algo de molestia porque pensó que lo iba a meter también en el auto, así que, dándole un pellizco con disimulo, el pelinegro miró al hombre con dolor y continuó diciendo: —Ahhh… es que era para que nos siguiera hasta ese restaurante. La rubia al escuchar eso, dejó de pellizcarlo. Así que, aquel investigador privado le hizo una sonrisa algo incomodo al hombre porque la verdad el quería que el proceso de la recolección del ADN, fuera de lo más secreto pero ahora gracias a Derek iba a ser casi que imposible. Entonces, mirándolo con una sonrisa fingida le dijo: —¡Claro, no se preocupen que yo los

