MALDAD OSCURA

1220 Palabras
CAPÍTULO 5 GALA LA MALDAD OSCURA ✯¸.•´*¨`*•✿ ✿•*`¨*`•.¸✯ Los días en Miracle se estaban volviendo menos pesado, las caminatas por los hermosos jardines y los paseos por la ciudad me hacían menos tensa mi estancia en el castillo real. Hoy Salí en compañía de Nany y cuatro soldados reales a caminar por las auténticas calles de la gran ciudad, la calidez de su gente y la simpatía de los niños me mantenía enamorada entre los susurros de las personas murmurando que estaban frente a la futura princesa oscura, lo que llenaba mi corazón de tristeza por haber recibido el adjetivo más aberrante y siniestro que pudiera haber imaginado por culpa de la elección de mis padres de casarme con un ser malvado. No podía sacar de mi cabeza la visita de lord John y esa declaración que me hizo de haber enviado la carta de petición de compromiso, probablemente si llego antes que la del rey pero mis padres decidieron aceptar la casa y el emblema más importante. Regresamos al castillo donde me percate ver algunos soldados de la guardia oscura, me pareció extraño porque no había recibido aviso alguno de la presencia del príncipe en el castillo, camine en compañía de Nany hasta mis aposentos de ser real mis sospechas de que el príncipe se encontraba en Miracle quería tener pocas probabilidades de encontrarme con su oscura existencia, me pareció extraño la ausencia de rose en la habitación. La puerta fue tocada en dos ocasiones, se trataba de uno de los guardias oscuros, quien me daba aviso que el príncipe exigía mi presencia ante él, antes de salir de la habitación respire profundo era increíble el desprecio que sentía por quien sería mi futuro esposo, camine con aquel soldado delante de mí quien tomaba un camino desconocido del castillo, entre aquellos oscuros pasillos podía escuchar mi corazón latir a gran velocidad algo no estaba bien y estaba a punto de descubrirlo. Dos soldados con trajes oscuros custodiaban la puerta de madera, al verme uno de ellos abrió para darme paso a la habitación extraña donde me encontraría con mi prometido, lo primero que vi al entrar fue a mi doncella rose arrodillada con un guardia tras ella que sostenía una de las espadas más afiladas que mis ojos hayan visto jamás, de unos de los rincones de la habitación salió el príncipe con aquella careta de oro en forma de dragón que usaba en batalla, su capa negra y su armadura de oro. —¿Qué sucede? —pregunte con voz temblorosa. —Tus padres te han vendido a la corona como una doncella honorable, una lady criada para ser desposada por un importante lord. Han mentido, eres una farsa. —No es cierto, no permito que mi honor sea puesto en duda por nadie. —¿No me digas?, ¿sabes que puedo enviar a tu padre la horca por entregar, a la corona a una prostituta para casarse con uno de sus príncipes? —sosteniendo mi cuello, haciendo presión con sus guantes de cuero n***o. —¿Acaso no recibiste a tu amante en este castillo?, con la ayuda de tu sirvienta —apartando su careta, para mirarme con sus macabros y azules ojos. Entre sollozos, temblorosa como una hoja de papel entre sus temblorosas manos, intentaba pronunciar palabra alguna. —No es mi amante —dije con un hilo de voz, podría mentirle negándole la visita de lord John al castillo pero era estúpido negar algo que él ya sabía —. Por favor alteza, permítame explicarle la verdad. El soltó mi cuello y se sentó en la pequeña mesa de madera donde reposaba su copa dorada y una botella de vino tinto, ordenándome sentarme en la silla frente a él. Mis pasos fueron cortos aterrada por encontrarme en esta situación desconocida en la vida de una lady a quien han consentido como una princesa durante toda su vida, a quien prometieron encontrar un esposo que siguiera amándola como sus padres, encontrándome frente a este monstruo. Mis piernas temblaban, mis manos sudaban y mi corazón latía a gran velocidad. —Ese hombre que vino al castillo pensó que podría casarse conmigo en un futuro, pero se enteró que me he comprometido con usted y ha decidido venir, pero nunca he faltado a mi dignidad y a el honor de mi familia. Él tomaba su copa mientras me miraba con crueldad, podía percibir su furia frente a mí. Quito el guante de su mano izquierda mientras uno de sus hombres acercaba su espada con empuñadura de oro y el grabado del emblema del castillo real dos serpientes cruzadas, la colocó justo a mi lado ¿pretendía intimidarme más?. Mis ojos desorbitaron al ver que una de esas serpiente cobraba vida mientras él daba movimientos con sus dedos, quise gritar, pedir auxilio, pero el terror que mi cuerpo experimentaba me dejó en shock, el animal se deslizó por mi tembloroso cuerpo hasta posarse en mi cuello y enredarse haciendo presión, dejándome sin aire. —Las paredes de este castillo tienen oídos, siempre se lo que sucede aunque esté cabalgando en mi caballo o peleando una gran batalla, ¿Quién es tu amante? El miedo paralizó mis sentidos, solo podía derramar lágrimas y suplicar a los Dioses por mi vida. Sin embargo no pondría la vida de John en peligro, si alguien debía morir que fuera yo. —No es importante alteza, es parte de mi pasado y le juró no volver a verlo nunca más. —¿Quién es? —Apretando más su puño lo que lograba que la serpiente apretara mucho más mi cuello —susurro en mi odio. —Por favor me estoy quedando sin aire —suplique. Pensé que lo hacían llamar el príncipe oscuro por su crueldad en batalla, jamás imaginé que mi futuro esposo fuera además un hechicero ¿acaso todo esto que estaba viviendo era real? Soltó su mano lanzándome al piso mientras miraba la serpiente volver a la empuñadura de su espada. —Espero sepas que esta fue su decisión, de ahora en adelante recuerda que eres parte de la vida del príncipe oscuro, y todo lo que hagas tendrá consecuencias, has decidido resguardar el nombre de ese hombre, supongo que no sufrirás por nada más. Tomando mi brazo para levantarme y hacerme ver a Rose quien seguía de rodillas con aquella espada en su cuello. —Por favor no la lastimen, ella no tiene nada que ver. —Lo has decidido tu querida futura esposa —haciendo una leve seña con su rostro. El guardia que la sostenía cortó su cuello, dejando caer su cuerpo al piso sobre un gran charco de sangre. —NOOOO —un grito desgarrador salió de mi alma. Aquel despiadado hombre abandonó la habitación satisfecho por haberme arrebatado algo de mi vida, Rose era inocente y a partir de hoy me sentiré culpable por su muerte, era obvio que él estaba seguro de que se robaría una vida de las involucradas en esta triste historia protagonizada por mí. Cerré sus ojos abiertos con mi suave mano disculpándome por haber sido tan cobarde y permitir que le arrebataran la vida, aunque no lo creí capaz de ser tan malvado.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR