Dado que Agustin no encontro a nadie en casa le marco a Anna, pues estaba preocupado. — Anna cariño ¿Dónde están? ¿Por qué no hay nadie en casa? — preguntó preocupado el hombre. — Oh Agustín, salimos a dar un paseo, pero ya vamos de regreso. — ¿Dime en donde estan? Iré por ustedes. — respondió el, no se sentiría tranquilo, hasta verla, sana y salva. — No te preocupes Agustín, el chofer vino por nosotras, ya vamos para allá, nos vemos en un rato. — Esta bien, tengan cuidado aquí las espero. Agustin se puso manos a la obra en lo que ellas llegaban el hizo la cena. Esperaba sorprender a Anna con eso. Cuándo las tres mujeres llegaron y entraron a la casa, sintieron un aroma agradable que venia desde la cocina, Sofía y Joanna sabían quien era el autor pero Anna no. — ¿Quién esta

