Un mes después -Tal vez no este para navidad -soltó mi padre. Luciano me miró con su ceño fruncido, yo solo pude encogerme de hombros. No sabía absolutamente nada. -¿Por qué? -pregunté, llevando un trozo de fruta a mi boca. -Después de lo del incendio, es necesario que vaya a revisar todas las sedes de America, el personal nuevo contratado, etc, Leandra y Leah viajaran conmigo, me alcanzaran para el 22 en Brasil. -Extrañas a mamá, por esa razón quieres llenarte de tanto trabajo en días tan especiales para no extrañarla -comentó tranquilamente Luciano-. ¿En dónde quedamos nosotros dos? -Luciano -interrumpí, pero alzó su mano y negó. -Pueden ir conmigo si quieren -sugirió, bebiendo un poco de café. -Gracias, de verdad tengo que agradecerles mucho a mi madre y a ti, ahora sé

