Ya estaba casi en la hora de las vacunas de Enzo y aunque estaba de pésimo humor fue a acompañar a Malena. No quería ver a su hijo sufrir y mientras estaba en los brazos de su mamá intentaba distraerlo. Enzo lloro y su padre también. Malena se divertía de ver el sufrimiento de su marido por los pinchazos que eran necesarios en el bebé. Intentaba calmar a los dos , hasta a las enfermeras conmovió el amor tan lindo de ese papá por su bebé. Malena le limpiaba las lágrimas mientras calmaba a su hijo. Esas lágrimas también reflejaban la impotencia con todo lo que estaba pasando , incluso con su mamá . Tenía que decirle algo más de su suegra, pero de ver el dolor dibujado en su rostro,hasta pena le daba ,darle otra mala noticia. — Estoy bien mi amor,solo no quiero que mi hijo sufr

