Apenas abrió los ojos, Gloria estaba de pie dándose una ducha para regresar al hospital. Se sentía mal solo de haber dormido algunas horas, mientras Malena luchaba por su vida. — No vas a ir sola, dame un momento. — Pedro adivinaba sus intenciones. — Nadie ha llamado del hospital pero los reportes los dan enseguida de medio día.— había averiguado todo antes de irse. — No demoro nada lo prometo.— se metía a la ducha lo más rápido posible para no dejarla sola. El olor a comida impregnada el ambiente . Nadia se encargaba de todo con Aldo. Los niños estaban comportados en la mesa como esperando más caras conocidas. — Abuela,¿mi papá y Malena están en su viaje de bodas??.— preguntaba Aria. — Si lo están, tienes que quedarte por aquí. Lo bueno es que los primos también se quedarán a h

