Gertrudis - es hora de despertar - susurra Caro en mi oído mientras me acaricia con la ternura de siempre. - no quiero, por favor, cinco minutos más - le pido - tienes que comer algo - insiste sin dejar de acariciarme - es que hace mucho que no duermo en una cama - si? desde cuándo? - pregunta - desde que te moriste - respondo y vuelvo a dormir, me siento muy cansada y el no tener que estar en un estado de alerta constante me relaja mucho. Vuelvo a ver a Caro quien sigue jugando con el rosal, no deja de sonreírle y acariciarlo, siento envidia del rosal, pero ya no hago el intento de acercarme o llamar su atención, no quiero que se aleje, no quiero que desaparezca, quiero verla así, feliz, radiante, tranquila. - aquí vas a estar bien - le dice al rosal y empieza a regarlo - aquí te

