—¡Jesús bendito, este calor es increíble! —Lo sé, Tony. Es increíble, siento que me derrito. ¡Espera! ¿Aún tengo mi nariz? —Sí, tonta. Y yo ¿aún tengo mis pestañas? —bromeamos. Hace unos minutos aterrizamos en la costa norte para visitar su capital. Una firma de libros y un foro activo me espera este día, luego seremos libres de vagar por la playa. —Mami ¿Voy a conocer el mar? —pregunta Santi. Desde que se enteró que viajaríamos a la playa está súper emocionado por conocer el océano. —Sí, bebé. Lo conoceremos —respondo y beso la mejilla de mi pequeño Después de la cita en el lago. Luke y yo hemos caído —inconscientemente— en una rutina de citas. Estas últimas dos semanas hemos salido a cenar, cine; he ido a su estudio, su apartamento, ha cenado en casa, hemos estado con nuestras

