Elena se quedó sorprendida al saber que Ronald tenía un lado Romántico, siempre pensó que él era un hombre frío, qué no tenía sentimientos. Llegaron a su destino, era una casa, una vez Elena le había mencionado que le gustaría que su casa tuviera un jardín de girasoles. Esta sería su nueva casa, desde la entrada se podía ver los grandes girasoles, además de diferentes tipos de rosas. —Se que me dijiste que ya teníamos una casa, pero simplemente quiero construir nuevos recuerdos contigo. —Ronald, ¿hay algo que me estés ocultando? —La verdad es que mi vida está llena de misterios, todos los ira descubriendo en su momento, pero hay uno que quisiera compartirte. —He escucho. —Hace mucho años atrás, quizás tenía doce años, cuando regresaba del colegio fui secuestrado, mi familia hizo tod

