—¿Puedes decirme de una puta vez lo que me vas a contar?—me pregunta Tamara a través del teléfono luego de horas escuchándome dar vueltas al asunto. Suelto un resoplido y me acomodo mejor en la cama. —Es que... no sé como decírtelo— confieso. —¿Tiene algo que ver conmigo? —Tiene que ver conmigo y yo soy tu mejor amiga, así que sí. —Se trata sobre Andrew, ¿no? —Sí. Bueno...— comienzo a decir —la cosa es que me besó... —¡¿Qué?! —... y nos acostamos— continuo —. Dos veces. —¡¿Dónde?! ¡¿Cuándo?! —La primera vez fue el domingo pasado, en su casa, y la segunda el lunes siguiente en la oficina. —Espera, me perdí... ¿estabas en su casa? —Sí. Es una larga historia, después te la contaré. Estoy desesperada, Tamara. —Me puedo imaginar... —Quiero decir... no sé cómo actuar ni cómo v

