CAPÍTULO 3 Una noche para recordar POV: Flor El salón del banquete había quedado atrás. Las voces se fueron apagando de a poco, los abrazos se transformaron en despedidas y las luces del jardín comenzaron a apagarse una por una. Gabriel y yo caminamos tomados de la mano hasta el hotel del pueblo, sin apuro, como si el mundo pudiera esperar un poco más. Esa noche ya no pertenecía a nadie más. La habitación nos recibió en silencio. Apenas abrí la puerta, supe que alguien había pensado cada detalle con cuidado: flores frescas sobre la mesa, velas encendidas dibujando sombras suaves en las paredes, una botella de champaña enfriándose junto a dos copas, fresas y chocolates dispuestos con una delicadeza casi tímida. Cerré la puerta detrás de nosotros. Por primera vez en mucho tiempo, no

