Capítulo — Sospechas Positivas El cumpleaños de Florencia y Dylan se había transformado en una celebración íntima y esperanzadora. La visita inesperada del abogado, que en un principio inquietó a Flor y Gabriel, terminó siendo una grata sorpresa. Venía a entregarles un documento que aseguraba la herencia de Andrea para Florencia. Ese dinero, destinado a sus estudios y a su futuro, parecía un último acto de amor de Andrea para su hija, como si siguiera cuidándola desde el cielo. Al firmar los papeles, ambos sintieron un alivio profundo. Su pequeña era ahora, de manera oficial, una Ferrer. Nadie podría llevársela. Nunca más. Sin embargo, la tranquilidad del día no tardó en resquebrajarse. Esa noche, ya en casa y después de acostar a Dylan, Flor comenzó a sentirse extraña. Todo había empe

