Capítulo 35 Una Celebración para la Vida El sol bañaba con una luz tibia el jardín donde amigos y familiares de Flor y Gabriel comenzaban a reunirse. No era una tarde cualquiera. El baby shower sorpresa en honor a los mellizos tenía algo distinto en el aire, una mezcla de celebración y agradecimiento silencioso por todo lo que habían atravesado para llegar hasta ahí. Desde el momento en que cruzaron la entrada, decorada con guirnaldas de flores secas y globos en tonos pastel, Flor se detuvo en seco. Miró alrededor, llevó una mano a la boca y, sin poder evitarlo, las lágrimas le llenaron los ojos. —¿Qué…? —alcanzó a decir. Gabriel, tomándole la mano, sonrió con una emoción que no intentó disimular. —Te lo merecés —le susurró—. Todo esto. Flor apoyó la frente en su hombro apenas un se

