Lo malo es que me siento terriblemente mal, el dolor de abdomen se extendió al resto del cuerpo, estoy tiritando del frio debido a la fiebre que tengo y en algún momento de la noche se me tapó la nariz, por lo que mi respiración esta siendo un asco, incluso estoy segura que ronque tan alto que el señor Bruno me escuchó. Eso justificaría el motivo por el que subió a primera hora justo antes de que Samu se fuera, con medicinas y algunas compresas frías. Por otro lado, lo bueno, porque sí, hay algo bueno en esto de enfermarme, es que estoy siendo más consentida de lo que he sido en toda mi vida y eso es muchísimo decir considerando como ha sido Samu y mi abuela conmigo. Samu no durmió toda la noche, algo que me hizo sentir algo culpable pero que agradezco infinitamente. Ayudo a bajarme la

