- _____, ya, ______ despierta -ya estaba despierta, pero realmente no quería abrir los ojos. Estaba cansada. Yugyeom comenzó a jalarme del brazo y susurrar junto a mi oído. -
- ¡Ya Yugyeom! ¿qué tienes? -exclamé en una queja y volteé abrazando mi almohadón con estrellas -
- Alguien golpeó la puerta hace un rato, creo que era tú mamá -comentó ansioso. Era un buen motivo para salir de la cama, claro,si no quería que nos descubriera. -
Me levanté. Yugyeom estaba todo despeinado y con cara de dormido, me reí pero yo estaba igual. Me abrigué con mi frazada mientras él me hacía burlas.
- ¿Cómo saldré? Tengo que irme, van a matarme y ni siquiera... -Yugyeom palpó desesperado el sillón. Supuse que buscaba su celular,lo tomé del escritorio y se lo entregué -
- Oye, tú si sabes dormir -me reí al recordar sus ronquidos, ahora lo hacía porque la noche anterior me había dado únicamente rabia - Mark llamó muchas veces -Yugyeom giró sus ojos y se echó para atrás -
- ¿Y que dijo? ¿le explicaste por qué estoy aquí?
- En realidad no recuerdo- me dirigí hacía la puerta frotando mis ojos mientras él me seguía con los suyos - sólo estaba enojado y creo que dijo que no le interesaba -me encogí en hombros. Yugyeom ahora fruncía su frente y me miraba extrañado -
- ¿Enojado? -sonrió- ¿Mark enojado? -me contagié con su sonrisa, pero igualmente estaba seria,porque no entendía -
- ¿Qué es tan extraño? El estaba enojado, o tal vez... Bueno,no lo conozco,solo se oyó molesto
- Mark jamás se enoja, pequeña -Yugyeom me guiñó un ojo. Yo giré los míos. Ellos eran tan especiales, diferentes. Me llevaría tiempo entenderlos. -
Bajé y me encontré con mi familia en el living. Ben, mi madre y padre estaban sentados y excesivamente arreglados. Seguramente los miré con cara de tonta, porque estaba desconcertada.
- ¡Mamá! ¿La idiota puede quedarse y yo no? -bufó Ben ignorando que me insultara. En realidad no me convenía responderle -
- Nadie puede quedarse, ve a vestirte cariño -me ordenó mi madre con suavidad cumpliendo nuestro nuevo trato: no escucho música a un volumen alto en la noche y ella no me grita en la mañana -
- ¿Y para qué? -pregunté ya quejándome. -
- El nuevo jefe de tu padre nos invitó a almorzar -miré a mi papá. No de veía animado, mi mamá en cambio si se veía alegre y nerviosa. Supuse que estaba todo relacionado. Mi mamá ansiaba que mi padre crezca en su empleo y él, estaba bajo mucha presión -
- Está bien, buscaré algo lindo -dije fría y subí. Quería preguntar porqué hacían cosas que no querían, pero no había tiempo para reproches adolescentes. -
Le pedí a mis padres y Ben que salieran ya que no tardaría, siempre era así que lo hicieron. Subí corriendo a mi habitación, Yugyeom ya tenía puesta su propia ropa y hablaba por teléfono. Le indiqué la salida trasera de mi casa.
- Ya nos vamos, espera un rato y luego sales. ¿Sí? -Yugyeom me sonrió y tomó sus cosas. Yo tomé ropa para la ocasión y un labial rojo. -
- Okey. Gracias. -me estaba por ir,pero él llamó mi atención- ¿quieres hacer algo mañana? -arqueé mis cejas y dejé la puerta entreabierta para poder verlo -
- Sí... Bueno, tengo clases... -dije intentando mantener la tranquilidad. Quería gritar de alegría. -
- Ay sí tu no tienes cara de estudiosa -pasó junto a mí riéndose- ¿sales a las cuatro? Enviame la dirección -Yugyeom habló rápido y firme. Besó mi cabeza. Él me hacía sentir pequeña, pero también me brindaba calidez y confianza. Era como estar con Ben o Eric.-
Cuando terminé de cambiarme corrí a buscar a mis padres. Me reí al subir al auto y encontrarme con una selfie de Yugyeom con orejas de perro y su número. Nada en el mundo podría arruinar lo que estaba viviendo.
- Chicos,¿qué esperan? ¡vamos, entren!-nos gritó sonriente el jefe de mi papá, a mí y mi hermano. Los dos nos quedamos en la puerta. Mis padres estaban con él y su esposa. -
- Hey, no te emociones demasiado con los chicos - comentó mi hermano mientras nos acomodabámos en unas bancas en el patio. -
- ¿Qué dices Ben? -pregunté haciéndome la desentendida. Ahora que sabía que mi hermano los conocía hace mucho más tiempo que yo, necesitaba incorporar su perspectiva sobre ellos. -
- Ellos no suelen hacer muchos amigos fuera del ámbito en el que están. Piensa que serías un problema -giré mis ojos. Si supiera que uno de ellos durmió en mi habitación -
- ¿Y tú? ¿tú como pudiste ser su amigo? O eres un ser horrible sin sentimientos. -hice una pausa. Arrugué mi frente, era posible. Sacudí mi cabeza - o eres un extraordinario projecto de actor
- No te creas, idiota. ¿Recuerdas esa vez puse una pileta de niños junto a tu cama? ¿y luego te asusté para que cayeras y... -interrumpí a mi hermano. Ambos sabíamos como terminaba eso: yo empapada- Bien, esa noche, tuve inconvenientes con la pileta,así que fui a tu cuarto temprano y tu estabas dormida, abrazada a una libreta y tus auriculares puestos. Estabas escuchando Got7 y lo siento, se que te enojaras, pero... Abrí tu libreta y solo habías escrito frases de sus canciones y corazones y puras cursilerias. -miré hacia adelante. Respiré profundo. Había olvidado, o quizás ocultado esa parte de mí. Estaba perdida en lo que estaba sucediendo, estaba viviendo en un sueño- _______, esa y muchas veces quise hablarte de ellos pero realmente no sabía como.
Lo miré un instante. Le creía. Sentía una extraña mezcla de emociones, quizás estaba cayendo a la realidad por fin
- ¡Oh niños, estaban aquí! -la esposa del jefe de mi padre se acercó a nosotros. No había notado que mis ojos se habían cristalizado. - El almuerzo estará en unos minutos, pero quiero presentarles a mi hijo. -mi hermano y yo asentimos tímidos y sonrientes-
- Que hermosa casa tiene -comenté observando la parte trasera de la casa,frente a la piscina -
- Oh, gracias linda. Si no fuera por esta casa realmente no me habría adaptado. Ustedes tampoco nacieron aquí, ¿cierto?
- No, pero llegamos aquí de pequeños así que es todo lo que conocemos. -comentó Ben
- Oh, a mi pequeño le encantará conocerlos -exclamó la mujer simpática. - ¿dónde se habrá metido? -susurró luego. Ben y yo no miramos. Me dolía un poco la cabeza y supuse que su hijo estaba retrasado así que aproveché-
Caminé con la cabeza gacha hasta el baño, en realidad ni siquiera observé la casa, solo fui hacía donde me indicaron. Me miré al espejo y me vi tratando de comprender que estaba pasando. ¿Por qué a mi me resultaba todo tan descabellado y a Ben no?. Sentí una puntada en mi cabeza, lavé mi rostro y volví a colorcarme lapiz labial. Tenía que detenerme y relajarme.
-
Mamá, ¡lo siento!
- o
í una voz conocida, pero no estaba segura de saber de quien era realmente. Apoyé un oído en la puerta del baño aún cerrada.-
- ¡Pssss! ¡_______! Oye, ¡idiota! ¡aquí arriba! -mi hermano estaba colgado en una pequeña ventana.-
- ¿Qué demonios haces ahí? -exclamé-
- Solo vengo a... Advertirte. Solo,no entres en pánico, ¿sí?
- ¿Qué demonios...?¿qué? -Ben me miraba preocupado pero por alguna razón me resultaba divertido. Se dejó caer, pude oírlo quejarse.-
- Oh, lo siento mucho-la puerta se abrió de golpe y di un saltito asustada por la voz continúa al golpe. Volteé instintivamente con ambas manos en mi pecho. De inmediato mi corazón comenzó a palpitar con fuerza. -
- M-m-mark -musité tartamudeando-