Carther Estuvimos jugando voleibol gran parte de la mañana, Ian era bueno en todo, enserio no era justo, yo apenas pude tocar la pelota un par de veces y fue para sacarla fuera o tirarla hacia otro lado. Me fui a la casa molesta por las burlas de Ian, no me gustaba perder. Dejé mi toalla mojada en la terraza para que se secara y entre cerrando la puerta, camine hasta la cocina para tomar un poco de jugo cuando sentí sus brazos en mi cintura, no pude evitar sonreír. —¿Tienes que andar provocando con esa cosa tan diminuta que traes? - voltee y en un segundo me tomo sentándome sobre la encimera - —No es diminuto - mire mi bikini, era normal, no era nada exagerado, apoye mis manos en su hombro y sonreí batiendo mis pestañas - no te he dado el beso de buenos días —oh no, ¿estas coqueteando

