Stefano —Mueve ese culo idiota! - uno de los tipos con los que trabajaba se paró de mi sofá a duras penas, estaba tan borracho que apenas logro llegar a la puerta sin tropezar en el camino- —La próxima vez que quieras sentarte en mi jodido sofá vas a preguntarme! - trabaja con un grupo de ineptos, no volví a esta ciudad para vivir en fiestas, tenía un trabajo especial que hacer, que se suponía mi hermano tendría listo, pero el muy sensible parecía no entender que la chica era parte del trabajo y no alguien de quien se podía enamorar. Ya me encargaría de él, ¿tenía que recordarle porque estábamos haciendo esto? Ya habíamos hecho lo más difícil, no podía comenzar a caer ahora mismo. Carther no era la gran maravilla, era una más del montón, no tenía ni siquiera un cuerpo tan maravilloso c

