—He tranquilo, no quise …yo — Stephen no le dejó terminar, llevo sus manos a su camisa y lo tomo con fuerza-
—Que sea la última vez que te escucho llamarla así— lo empujo apartándolo — te quedo claro? -
¿Mire a Jason y luego a Stephen, que demonios le pasaba? ¿Porque de pronto me quiere defender? Jonathan asintió con la cabeza, sentí lástima por él, en su cara se veía el miedo.
Tome su antebrazo e intente llevarlo fuera de la terraza, no dijo ni una sola palabra, sólo pasamos entre el montón de gente hasta llegar a la salida.
—Iré por Sofía, puedes irte ya—- voltee para ir a buscarla, pero tomo mi mano haciendo que volteara hacia él.
—No, te vienes a casa, no te preocupes por Sofía, la dejé con un amigo.
—Y es por eso que me preocupa, ¿qué pasa si es igual que tú? — traté de soltarme, pero sólo apretó más su agarre.
—Que linda eres, unas gracias es suficiente, nos vamos — jalo de mi hacia la salida, pero yo no le deje sacarme, de inmediato me arrepentí, como si no pasara nada, me subió a su hombro y me saco fuera de la fiesta
—¿Por qué siempre tienes que complicarlo todo Carther? - traté de que me bajara, sólo podía pensar en su pobre espalda.
—Stephen, esto no es necesario, bájame ya — se detuvo frente al auto y dejo que mis pies tocarán el suelo, acomodé mi camiseta de inmediato, Stephen desvío su mirada a mi vientre, de inmediato me entró el pánico, había cosas que por largo tiempo había logrado ocultar y no quería que fuera Stephen precisamente quien las descubriera.
—¿Por qué has venido? ¿Cómo sabías que estaba acá? — antes de que preguntará algo debía hacer que olvidará el tema.
—¿No importa ya, esos son tus amigos? ¿Los dos idiotas con los que hablabas? — se apoyó en su auto esperando una respuesta.
—¿No, y estoy segura de que estaba hablado con tres — lo fulmine con la mirada— no puedes llegar así y simplemente dártelas de héroe Stephen, tu novia? ¿Qué tontería fue esa?
—Ya no exageres que te mueres por tener ese título — abrió la puerta del auto —entra te llevaré a casa.
Estaba cansada y quería preguntarle más cosas, si me colocaba a la defensiva de seguro no respondería nada, asique entre al auto sin decir más.
Rodeo el auto y subió, no tardamos mucho en llegar a la carretera, lo mire de reojo, sus facciones eran duras, nunca me gustaron los tatuajes, pero en él no me molestaban, de hecho, me gustaban.
—¿Por qué viniste? ¿Eran tus amigos los chicos que llegaron? —tome el cinturón de seguridad y lo ajuste a mi cuerpo.
—Vine porque estaba invitado, si eran mis amigos —el semáforo cambio a rojo, me acomodé en el asiento y le miré —¿Siempre respondes así de cortante? — volteo a verme y pude ver una pequeña sonrisa, tan pequeña que no estaba segura de sí era realmente una.
—Preguntas mal Carther, cosas tontas, si vas a preguntar qué sea lo que realmente deseas saber- avanzo un poco más y estacionó en una gasolinera— ¿quieres saber si estaba ahí por ti?
—Bueno ...—si honestamente era eso lo que deseaba saber, pero preguntarlo directamente era un poco ... vergonzoso.
—No estaba ahí por ti, ni siquiera sabía que irías, supuse que no eran sitios para personas como tú, asique fui, pero resulta que no sabes mantenerte alejada de gente que no te conviene y vas a donde no te llaman — me encogí un poco en el asiento y lo vi molestó una vez más-
—¿Porque tienes que hacerlo todo con intensión de hacerme sentir menos? -
—No es esa mi intención Carther...— guardo silencio y se quitó el cinturón de seguridad - en que parte te hice sentir menos? -
—¿Gente como yo? - me acomodé jugando con el borde de mi camiseta-
—He ofendido a la mitad de la población a la cual no le gustan las fiestas entonces...—miro mis manos y suspiro.
—¿Por qué estás haciendo negocios con mi padre...no. no te veo como una persona a la que le interesen esas cosas-
—¿No tengo más opción, tienes hambre? —negué y lo vi salir del auto, con él nunca llegaba a nada, era como una muralla, no me dejaba entrar ni salir.
No sabía nada de él, absolutamente nada y ni siquiera sabía porque deseaba saber más.
Luego de unos minutos entró al auto y encendió la radio, lo agradecí, no me gustaba los silencios con él, me colocaban nerviosa.
—¿Puedo preguntar una cosa? —necesitaba saber más, aunque sabía que no respondería lo que deseaba-
—Si te digo que no lo harás igual — comenzó a conducir mientras lo observaba-
—¿Por qué dices que no tienes opción? —la pregunta le molestó, pero nada fuera de lo común con el-
—Porque no la tengo, hice cosas... cosas que mi padre no iba a dejar pasar, está es su forma de amarrarme a él y a mis errores.
Sabía que estaba tentando mi suerte al seguir preguntando, pero nunca me había dicho tanto como ahora
—¿Qué tipo de cosas Stephen? - doblo en una calle antes de llegar a mi casa y se estacionó -
—Cosas de las que nadie estaría orgulloso Carther, que ya no puedo cambiar y merezco ver cómo lo que quiero no lo puedo tener a causa de eso...-
—Nada puede ser tan malo ... tú no eres mala persona... sólo has cometido errores como todos - repentinamente comencé a sentir lástima por él, lo sentía sólo, aún sin conocer demasiado.
—Por favor cárter.... no seas ingenua, no me conoces, ¿cómo puedes decir eso? — frunció el ceño y apretó en volante con sus manos-
—Me defendiste de un idiota que viene jodiendome hace meses desde que mi ex novio esparció el rumor de que era una ballena que no merecía que la quisieran... hoy día hiciste que esos dos idiotas dejarán de molestarme, eso... es suficiente para mí, no te agrado y aun así ...—me quite el cinturón de seguridad y me acerqué a él.
—Que estás haciendo Carther. — por primera vez lo veía así de cerca, con paciencia, sus ojos parecían acariciarme.
—¿Por qué siempre me apartas? pero sin embargo siempre estás ahí, apareces, y aunque no estés, aun así …estas - hice una mueca viendo lo raro que había sonado-
—¿Qué? - frunció el ceño y se alejó— Carther... ya te dije...
— entre tú y yo no puede pasar nada... yo no soy para ti... blah blah blah, ¿podemos ser amigos? ¿Te cuesta eso también? No te estoy pidiendo nada complicado.
Me vio durante largos segundos, minutos, no lose, parecía analizar todo, como si ser mi amigo fuera la peor cosa del mundo
—No te prometo comportarme como uno —volvió sus manos al volante y encendió el auto- —¿podemos follar verdad? -
A veces sus cambios de temas me pillaban desprevenida
—¿Follas a tus amigas? - me reí mientras abría la puerta del auto, no quería que mi padre me viera llegar con el-
Se encogió de hombros y asintió —de vez en cuando, pero sólo a una.
¿Hablaba enserio? Bueno si parece que lo hacía porque no le estaba pareciendo gracioso
—¡¿Oh...si hablas enserio?! Bueno... nosotros no follaremos — baje y cerré la puerta, rodee el auto y toque su ventana haciendo que bajara el vidrio.
—Gracias. Por lo de hoy, ya sabes. Cualquier cosa que necesites cuentas conmigo —me encogí de hombros -
—Cualquier cosa? — arqueo su ceja y sonrió, su jodida sonrisa... porque no hacia eso más seguido? — tengo un par en mente...
—Bueno, me las dices otro día — traté de no sonrojarme y volteé para caminar, correr a casa-Ojalá nunca hubiera deseado ser su amiga.