Stephen Te aconsejaré lo mismo que le he dicho a Carther miles de veces y no quiere escuchar, no confíes en mí, no creas nada de lo que digo... yo solamente se para quien juego y no sabrás mis intenciones hasta mi última movida. ¿Cuando encontré ese papel sentí una ira que no pude controlar, Carlos, Stefano? ¿Quien mierda quería citarla en ese barrio? ¡En esa casa! Tenía que asegurarme que a Carther no se le ocurriera aparecer por allá, me la llevaría a mi casa, accedió de inmediato con la excusa de que no quería que se quedará sola en esa enorme casa, me sorprendía cada día más la forma en la que confiaba en mi ciegamente ¿cómo es posible? A veces creo que las personas son adictas al dolor, hay dolores que pueden evitar y aun así lo prefieren. Enamorarse es uno de ellos, no puedes ena

