Esmeralda Hace una semana que salimos del hospital, estoy cansada de la dieta que me han mandado, quiero comer frituras y no me dejan, no creo que un poquito nos haga daño. -Mi amor - dice entrando a la cocina, doy la vuelta para esconder el plato a mis espaldas. -Hola amor, pensé que llegaría más tarde - digo mirándolo y él entrecierra los ojos. -¿Qué tienes detrás de ti? -pregunta acercándose y niego con la cabeza. -Nada, nada - hablo nerviosa y él sonríe de lado. -Aver - dice sonriendo y niego con la cabeza. -No, Emilio no - digo pero él me quita el plato donde están las frituras. -¿Por qué? - dice serio y bajo la mirada. -Esmeralda - dice duro y mis ojos se anegan de lágrimas. -Es que yo tengo ganas de comer eso - digo sin mirarlo y mis lágrimas aparecen. -Sabes

