Aquel era un día bastante común para todos, el gran día del tan esperado baile se acercaba, las parejas estaban formadas y todo estaba en aparente orden, las chicas del instituto revisaban revista tras revista, alucinando con vestidos elegantes, peinados y bolsos perfectos, perfumes, joyería y zapatos... También alucinaban por los precios de los mismos. — Ni sacándome un ojo de la cara y vendiéndolo podré pagar esto — Abbie bufó. — Puedo vender agua en el desierto... — Julia se había quedado pensativa unos minutos, observando la revista que cargaba en manos. — ¿Por qué no compramos en las tiendas de aquí? — Todas miraron a Hannah de una manera extraña — Digo, son mucho más baratas y... Pueda que... Tengan algo... Bonito... — Hannah no pudo con la mirada acusadora de sus amigas — ¡Yo sol

