“Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte, los valientes gustan de la muerte una única vez.” — William Shakespeare. Sentado en un rincón pensando en silencio de la soledad estaba Tommy Negredo sosteniendo en sus manos una vela encendida la cual era su única garantía de volver a ver la luz del día, esas sombras siempre lo acechaban atentamente esperando un mínimo de descuido para atacar, preferiblemente cuando éste se quedara dormido, pero Tommy había descubierto la manera de mantenerlas a raya utilizando una vela rociada con un poco de agua bendita podía alejar esas malignas fuerzas mientras se mantuviera encendida, solo de esa manera conseguía dormir un poco hasta donde sus pesadillas se lo permitiera, al principio funcionaba muy bien, pero luego de un tiem

