—Primer mandamiento: ¿He comido, como está prescrito, en el primer día del mes, el fruto de la planta del Divino Fundador? Sí. Segundo mandamiento: ¿He lanzado a lo alto, como está prescrito, un guijarro blanco en el décimo día del mes? No. Había bajado el rostro en señal de arrepentimiento, luego lo había levantado para recibir la bofetada penitencial, que se había producido sonoramente de inmediato. —Tercer mandamiento: ¿He… Después del cuadragésimo cuarto, tenía que recitar los primeros versículos del Libro Sagrado: —Vinieron a Solingo desde una tierra lejana que solo tenía una luna en el cielo los 200 Peregrinos. Atravesaron el lugar de muerte de las partículas y sobre la nave del Hombre solo veinte siguieron vivos, y diez eran varones y diez hembras. A causa de la barrera de esos

