EN EL CAPÍTULO ANTERIOR... Sin darme cuenta me había echo una bola en la ducha, la sangre corría por mi cuerpo y supe que estaba lo suficientemente débil para poder desmayarme. Decidí salirme una vez que quité toda la sangre y vi un pijama sobre el tocador. Katlheen debió haberlo dejado allí durante la ducha y ni siquiera me di cuenta. Una vez vestida y un poco mas calmada caminé hacia el salón principal donde Kathleen atendía una llamada. La dejé finalizarla y cuando me observó algo de lástima pude ver en su rostro. -He preparado unos bocadillos y serví unas copas de vino, quizás nos sirve para relajarnos-dijo amable y una pequeña sonrisa de agradecimiento se posó en mis labios. Comimos en silencio algunos minutos hasta que le pregunté a Kathleen a qué se dedicaba. Ya había echo mucho p
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