Cuando Jeanne escucha las últimas palabras de su chófer sus ojos se abren como platos y me lanza una mirada de desespero. Atino a tomar su mano sin importarme la presencia del señor Quinn. Jeanne agarra mi mano como si no quisiese que la soltase y entendí que puede estar disimulando por fuera, pero en sus ojos no puede esconder el temor. -Gracias señor Quinn por informarnos, bajaré en unos minutos para ir de inmediato al siquiátrico...-Jeanne había vuelto un tanto en sí pero parecía perdida en sus pensamientos. El chófer se retiró y observé de brazos cruzados a Jeanne-¿Qué sucede? -¿Estas segura que quieres ir sola?-pregunto aún cruzada de brazos y Jeanne voltea sus ojos. -Claro que no quiero ir sola, pero entiendo que quizás es muy pronto para ti hacer estas cosas junto a mi ¿o no?-Jea

