EN EL CAPÍTULO ANTERIOR... Faltaba un día para nuestro encuentro con Beatriz, Jeanne y yo teníamos los nervios a flor de piel. Para la seguridad de Marie, habíamos dejado a una prima de Jeanne a su cuidado, hoy se la llevaba y sin duda la extrañaría estos días. -Cuídate Marie, recuerda que Emma y yo te llamaremos a penas nuestro trabajo esté listo-dijo Jeanne abrazándole mientras el auto esperaba a Marie. -Si preciosa, apenas terminemos el encargo iremos por ti, ya no puedo estar ni un día separada Mar- dije con cariño y Marie nos abrazó a ambas. -Las quiero mucho-dijo con sus ojos brillosos- espero que pronto terminen de trabajar tía y Emma. Jeanne me observó por unos segundos y luego fuimos a dejar a Marie al auto. La vimos alejarse hasta doblar al final de la manzana y ambas quedam

