Oliver Supongo que la abuela tiene razones para sorprenderse. El pequeño Oliver que ella rescató y ayudó a sanar de sus heridas luego que lo maltrataron y lo dejaron traumado emocionalmente, le dijo que nunca confiaría su cuerpo ni su voluntad a nadie y menos a ninguna otra mujer. Estaba tan dañado cuando me sacó de aquella casa donde esperaba que me cuidaran como a un hijo. Que me darían el amor y el cariño que perdí cuando murieron mis padres y quedé huérfano. Sin embargo, no ocurrió nada de eso y solo consiguieron que este pequeño ángel a medida que creciera se convirtiera en un demonio que los odiaría a todos de por vida. Ella me rescató en pleno proceso de autodestrucción, y aunque sigue sin saber todas aquellas cosas que me obligaron a vivir llenándome de escabrosos recuerdos, si

