Scott, Anonimato, Phoebe y yo, nos paramos en seco ante el edificio casi en ruinas que había delante de nosotros. Era grisáceo y que aparentaba de dos plantas. Era viejo y amenazaba con caerse en cualquier momento.La puerta principal estaba hecha por una gran cortina negra, y la mayoría de las ventanas estaban cubierta por tablones, cartones y hasta papel de periódico. Había más niños correteando con tachos en sus manos y palos, jugando a una batalla épica, que sólo en sus mentes, pensaban que eso jamás sucedería en la realidad...aunque estábamos por hacer florecer una entre todos aquellos que fuesen de razas y simples fallas. La hierba estaba hasta el tope y parecía que nadie se ocupaba de ella, y las flores le daban un poco de color a aquel desolado lugar. En las paredes del edificio

