—Fui... fui emparejada con... con el alfa de... de mi manada —susurró—. Fue... fue hace dos años. Él regre... regresó de su entrenamiento alfa y se encontró conmigo mientras inspe... inspeccionaba el refugio omega. Me odiaba desde el mismo momento en que su lobo me reclamó como su pareja. —¿Por qué? —exigí, horrorizado por la idea. Tenía mis razones. Y si no hubiera estado con Valerie, probablemente no habría tenido ningún problema en aceptar a Rose como mi pareja. Ella era perfecta en todos los aspectos. ¿Y qué persona en este mundo no tenía defectos de todos modos? —P... porque yo era una omega —respondió—. Mi lobo era débil y yo tartamudeaba. Él quería a alguien que fuera fuerte y viniera de una buena familia y sangre. —Entonces, ¿te rechazó? —pregunté, a pesar de que, por el hecho d

