La puerta se abrió y entró Juan. Jadeaba, tratando de hablar, pero estaba tan eufórico que no podía. Esperanca le dio un vaso de agua, bastante preocupada. Pronto pudo hablar: - No vas a creer lo que escuché. - ¿Qué pasó, padre João? – preguntó Tamí con una chispa de esperanza encendiéndose en su corazón. ¿Era Ben quien había regresado? - El propietario de la Companhia dos Conquistadores acaba de desembarcar en el puerto. - ¿Como? – preguntó Tami. - Eso es lo que escuchaste, hija mía. El padre de Ben está en la isla. -Y... Ben... ¿Viniste con él? preguntó ansiosamente. - Se hundió solo en el puerto. Se está quedando en el hotel. - ¿Qué esta haciendo él aquí? ¿Vino a ver de cerca si realmente se acabó el oro? - Debe ser por eso. Seguramente sabéis que las minas se han secado y de

