- ¡Liberarme! Te vas a arrepentir. - Dijo enojada mientras trataba de liberarse. Pero su lucha fue inútil. - ¿No escuchaste lo que dijo la chica? Suéltelo inmediatamente. - Escuchó esa voz que le sonaba familiar, resonando fuerte y constante. Inmediatamente se bajó de ella. Tami permaneció en el suelo, inmóvil, tratando de recuperarse de todo lo sucedido. Miró hacia arriba y vio a Benjamín. Él la había salvado... qué agradecida estaba. No sabía cómo terminaría si él no hubiera llegado en ese momento. - ¿Lo que está sucediendo aquí? – preguntó Benjamín confundido. - No hubo nada... De hecho, ella desobedeció y... - Empezó a explicar el hombre, pensando bien las palabras que diría. - Mentiroso. gritó Tami. - ¡Calla la boca! - Dijo mirándola enojado. - No le hables así. – dijo Benjamí

