Mary: Las horas pasaron muy pronto, al igual que los días de ensayo. Nunca olvidare el último día de práctica de la feria. Fue el mejor día de mi vida. El timbre había sonado y la profesora al igual que cada ensayo se encontraba fuera del salón ¿Haciendo? quien sabe qué. Todos los estudiantes se aproximaron hacia la puerta como si de alguna forma la salida por esa puerta representara salvación y libertad. Pero no pudieron... ¡La jodida puerta tenía un candado! ¡Un candado! ¿Quién podría haber hecho eso? ¡Estábamos prácticamente atrapados en ese curso! Y para colmo nadie daba razón en ayudarnos. Los otros alumnos que pasaban miraban por las ventanas del curso como compadeciéndose de nosotros. Cuando por fin un empleado noto nuestra "situación" fue a buscar un martillo para romper el

