Mary:
Recuerdo la primera vez que me hablo formalmente. Se acercó a mí en el recreo. ¡Él se acercó! No me lo podía creer. Mi corazón latía rápido. Y mis pensamientos divagaban los unos con los otros sin saber que decir.
-¡Hola!- me saludo mientras extendía esa deslumbrante sonrisa
Me quede como una estúpida. Lo juro no reaccione. No dije nada.
-Eh... ¿Hola?- oí que volvió a decir mientras la expresión de su cara era de genuina confusión
De seguro pensara que soy extraña.
-Lo lamento- dije mientras me levantaba-Tengo que irme- ¡Dios! ¿Pero que estaba diciendo?
Y así lo hice, yo me fui; dejando a un muy confundido Damien.
Y eso fue todo.
Lo sé no es muy alentador que digamos. Pero que puedo decir, así fue como paso.
Después de eso empecé a huirle. ¡Si a huirle! No era por nada malo, es solo que él me intimidaba. No quería decir algo estúpido enfrente de él, y tampoco que fuera muy notorio el hecho de que me gustara, así que mi mejor opción para que eso no pase era mantenerme a distancia.
Dios enserio doy pena en cosas del amor.