Pasaron dos semanas sí que Zil, tuviese razón de Andrés. Su familia no tenía conocimiento de él, solo que estaba en recuperación. No saber de él le provocaba ansiedad y aumentaba su preocupación por su bienestar. Cada fin de semana le marcaba y nada. —Fer, ¿sabes algo de Andrés? No responde ninguna de mis llamadas —expone a su hermano con la esperanza de saber algo a la tercera semana de no tener noticia alguna. —Matteo me dijo que está recuperándose, estuvo muy débil y… es que no sé como es que lo puedes tomar —duda en su comentario. —¿Qué pasa? —pregunta angustiada—. Dímelo por favor. —Matteo comentó que Andrés se culpaba por haberte puesto en riesgo, en parte se culpa por lo que pasó en nuestra casa y no quería agobiarte con sus preocupaciones, por eso es que te está dando tu espa

