Zil queda atónita, le ha llamado la mujer de sus sueños y eso la deja casi sin habla, porque él se ha convertido en el hombre de los suyos. Después de haber abierto su corazón a Andrés. Ellos platican un poco más sobre la forma en que trabajan los García. Le cuenta sobre los productos que venden. —No comprendo, si ya tienen un mercado establecido como es que les va mal —plantea para ayudar a buscar una solución. —Al inicio mi padre se dedicaba a la construcción, no siempre vivimos ahí, sino en el pueblo. Por problemas de expansión nos sacaron a nosotros y a muchas familias dejándonos sin hogar. Lo más barato que consiguieron un terreno era donde vivimos. Mi papá se cayó en una obra y quedó incapacitado para seguir trabajando. Su jefe los tenía sin seguro social así que, aunque puso un

