Halagos

1631 Palabras

En la mañana el señor Memo regresa junto con Fer de la ciudad. Visitan a Andrés que yace dormido después de desvelarse en la madrugada. —Hola Andrés, ¿cómo te sientes? —inquiere Don Memo— disculpa, soy Guillermo García, este es mi hijo Fer. Nosotros te encontramos en la orilla de la carretera cerca de un barranco. —Muchas gracias, le debo mi vida a usted y su familia. Créame que le pagaré hasta el último centavo. Se lo prometo —dice Andrés agradecido con su salvador y sabiendo de antemano por su hija que estaban en una mala situación económica. —No, no para nada muchacho. Eso lo hicimos de corazón —responde Don Memo. —Así es, no es necesario —reafirma Fernando— además alégrate, pudimos contactar uno de tus familiares y vienen en camino acá por ti. No han de tardar en llegar. Desde ayer

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR