Sara El yoga por las mañanas hacía maravillas, no solo mi cuerpo lo reflejaba, ayudaba también a mi mente, y por supuesto que la vista era espectacular, ¿Por qué será que está lleno de chicos condenadamente buenísimos?, era tan motivador llegar en las mañanas y verlos. El shot justo de energía que necesitaba para ir contenta al trabajo. Ahora que había logrado hacerme de más tiempo, pude empezar a contactar con nuevos y posibles proveedores, siempre es bueno tener gente que te pueda sacar de apuros. Aquí siempre tenía clientes que estaban dispuestos a comprar mercancía que tuviera una alta rotación y gracias a los chinos que seguían recomendándome, mi cartera se veía cada vez más llena. Cerca de las 11 am necesitaba mi té y estirar las piernas, saliendo de la oficina y de camino a la

