El ofrecimiento

1023 Palabras

No dije nada más, me limité a mirar por la ventana mientras el auto arrancaba. Media hora después, llegamos a un restaurante elegante. Al entrar, nos dirigimos hacia una mesa donde un hombre de traje gris oscuro, se levantó al vernos llegar. —Zack, qué gusto verte —dijo, estrechándole la mano con energía. —Igualmente, señor Franko —respondió Zack, con cortesía. —Le presento a mi asistente personal, Miranda. Extendí mi mano con una sonrisa educada.—Un gusto conocerlo. —El gusto es mío —dijo, mirándome de arriba abajo, eso me hizo sentir muy incómoda. Nos sentamos y durante una hora hablaron de negocios, yo tomaba notas, fingía atención, pero no podía dejar de notar cómo Franko no me quitaba los ojos de encima. Cada vez que hablaba, parecía hacerlo más para impresionarme a mí que a Z

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR