POV DERECK Tener a la mujer que amo en mis brazos es una fortuna, una dicha, es lo mejor, ya extrañaba sus besos, sus caricias, tomar su cuerpo, volvernos uno, en este momento duerme plácidamente, disfruto verla dormir en mis brazos, acaricio su rostro y huelo su cabello, es la mujer que desde esa primera cita cautivo mi corazón, me duele mucho todos los cambios que ha tenido, pues esa dulzura se había convertido en rencor, en odio, pero no la juzgo, todo lo que mi padre nos ha hecho ha sido una mierda, de alguna forma él va a pagar tanto sufrimiento, tanto dolor, por ahora, me iré con mi familia a un lugar donde no sepa nada de Vladimir Kosovo. Después de darnos un baño salimos en busca de nuestros hijos para darles un baño y su desayuno, adoro poder estar con ellos, somos muy afortunad

