POV HELENA Empujó a Claid contra una de las columnas que decora la habitación mientras el mete sus manos bajo mi vestido, la tela no opone resistencia así que simplemente noto sus dedos sobre mi piel. —Sin tocar. Jadeo contra sus labios, mientras le obligó a alejar sus manos de mi. Le doy un pequeño empujón lejos de la columna sin dejar de besarlo y el muerde mi labio antes de caer sobre la cama, me tiro a horcajadas sobre su cuerpo y rompo la tela de su camisa con mis manos. El ruido del desgarro llena la habitación, pero a ninguno de los dos nos importa. Le nesesito, él me nesesitas...nos nesesitamos. Sus manos van a mi cintura esta vez y clavo mis uñas en su pecho en respuesta. —¡Dije sin tocar! —le recuerdo y el gruñe. Suelta una maldición, pero lleva sus manos al cabecero d

