Beca. Mientras abrazo a Dylan con todas mis fuerzas, él acaricia mí cabeza para darme paz, él resulta ser el príncipe que salva a la damisela en peligro. Entre sus brazos siento paz, tranquilidad, y me siento segura y protegida. En realidad siempre ha sido así, siempre fue él. _ Fuiste muy valiente - susurra con sus labios en mi cabeza - _ Gracias por llegar - digo entre su pecho - _ ¿Cómo te sentís? - pregunta. Se había separado de mí, y me está tomando de la barbilla observando el golpe que tengo en la cara acariciando un el dedo - Sé que suena irónico pero me alegro que solo me haya podido dar dos golpes, y no haber abusado de mí o mucho peor. _ Disculpen, pero la policía ya está aquí - interrumpe Marcelo nuestra burbuja - Ian yacía tirado en el piso inconsciente, lastimado y

