Un día Rommy, después de tanto insistir para que vayamos a las cataratas a dónde me llevo Rogelio, por fin le digo que si. Esa mañana me siento un poco nostálgica al recordar aquel día en que Rogelio me declaro su amor. Me levanto temprano para desayunar y dejar lista el diseño de una publicidad en la que llevaba días trabajando. A mitad de mañana llega Rommy muy contenta, más de lo normal diría yo. —Y tu ¿por qué estás tan contenta? —le pregunto extrañada —Por que por fin iremos a las famosas cataratas. —Solo es agua cayendo, no es nada del otro mundo —le digo mientras escribo en mi laptop. —Y tu ¿por qué no estás lista? ya se nos va hacer tarde —dice Rommy muy ansiosa. —¿Tarde para que? —le pregunto. —Bueno... tarde... para irnos, yo quiero estar allá un rato largo. dijiste que la
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


